¿Por qué los probióticos aumentan el rendimiento en los deportistas?

En nuestro organismo habitan millones de bacterias que nos ayudan a llevar a cabo multitud de funciones vitales para nuestro organismo, como proteger nuestra piel de patógenos, sintetizar vitaminas, ayudar en la absorción intestinal de nutrientes… y un largo etcétera.

Bacterias, ¿buenas o malas?

Cuando escuchamos hablar de bacterias normalmente las asociamos a algo malo. Pensamos en que son microorganismos que transmiten enfermedades y que el organismo debe de combatir. Pero esto no es del todo cierto ya que ciertas bacterias aportan muchos beneficios al ser humano.

En nuestro sistema digestivo encontramos gran cantidad de bacterias, conocidas como microbiota intestinal, que se encargan de multitud de funciones dentro de nuestro organismo, entre ellas:

  • Absorción de nutrientes.
  • Síntesis de vitaminas, como la vitamina K y la vitamina D.
  • Evitar la entrada de gérmenes y patógenos procedentes de la alimentación.
  • Favorecer la función inmune.

Dada la gran importancia de la flora intestinal, nos conviene mantenerla en buen estado para asegurar una buena salud, porque como acabamos de ver, no sólo es imprescindible para poder aprovechar todos los nutrientes de los alimentos y realizar un buen proceso digestivo, sino que también es imprescindible para la buena salud del sistema inmune.

Pero en algunos momentos, como cuando sufrimos diarrea, o nos sometemos al estrés de preparar una competición deportiva, o hemos tomado antibióticos o viajado a otro país, la flora intestinal puede resultar dañada. Es en estos casos cuando se recurre a los probióticos.

¿Qué son los probióticos?

Son bacterias que tienen un efecto regulador del sistema inmune, por lo que actúan defendiendo al organismo de agentes patógenos que pueden ocasionar diferentes enfermedades, infecciones, resfriados o gripes, además de contribuir a la absorción y asimilación de ciertas sustancias mediante el proceso de digestión. En los intestinos se encuentra el 70% del sistema inmune en los humanos formado por estas bacterias, por lo que mantener su buen estado es fundamental para conseguir una salud óptima.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), los probióticos son microorganismos vivos que, cuando se consumen en cantidades adecuadas proporcionan beneficios de salud a quien lo ingiere.

Desafortunadamente, los probióticos que consumimos no se quedan de forma permanente de manera estática, por lo que es necesario que se ingieran con regularidad para conservar el equilibrio óptimo de manera constante. En la difícil tarea de su mantenimiento, también debemos incluir en nuestra rutina los conocidos como prebióticos, azúcares complejos no digeribles que ayudan a que estos probióticos se mantengan intactos por más tiempo. Algunos ejemplos de prebióticos son los FOS (fructooligosacáridos), inulina, ajo, cebolla, espárragos, salvado de trigo o legumbres. La gama FLORA contiene tanto probióticos como prebióticos.

Beneficios de incluir probióticos en nuestra dieta

Equilibran el intestino con la toma de antibióticos:

Los antibióticos, son una gran ayuda cuando se trata de eliminar bacterias que infectan nuestro organismo, pero también eliminan microorganismos como bacterias beneficiosas que habitan en nuestro intestino, que forman parte de la flora intestinal. Por esta razón, cuando tomamos antibióticos durante un tiempo relativamente prolongado suelen aparecer molestias intestinales, tales como dolor de estómago, ardor o incluso, diarrea.

Por eso, cada vez es más común que al recetarnos nuestro médico antibióticos para tratar una infección, recomienden también tomar probióticos para minimizar los posibles daños que estos medicamentos causan en la flora intestinal, que también contribuirán en su reconstrucción de una manera más rápida y efectiva.

Contribuyen a una mejor asimilación de los nutrientes

La flora intestinal juega un papel fundamental en la digestión y si ésta se debilita todo el proceso digestivo puede verse comprometido. La consecuencia principal de este detalle es que no se procesan correctamente los alimentos, por tanto, no se extraen de ellos las vitaminas y nutrientes que se necesitan para el organismo.

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Alimentarse bien es muy importante, pero también tener una flora intestinal fuerte y con un funcionamiento correcto. El consumo de probióticos es una buena forma de asegurarse que la flora funciona correctamente.

¿Cuándo es recomendable tomar probióticos?

Estas son algunas de las circunstancias más habituales en las que se recomienda tomarlos:

  • Cuando se toman antibióticos u otros tratamientos prolongados que puedan afectar a la flora intestinal. La flora intestinal es muy delicada y se daña con facilidad al tomar ciertos medicamentos, por ello se recomienda un ciclo de tres semanas de probióticos al finalizar el tratamiento.
  • Si se han sufrido diarreas. Tras un problema que lleve consigo diarreas la flora intestinal acaba dañada ya que es arrastrada durante el proceso. Tomar probióticos tras un episodio de diarrea ayudará a recomponer la flora intestinal.
  • Cuando se viaja. Muchas personas sufren trastornos en las digestiones cuando van de viaje debido a los cambios de hábitos y también a que se come de una manera muy diferente. Para prevenir problemas estomacales o diarreas se aconseja el consumo de probióticos desde un par de semanas antes del viaje y mientras dure el mismo.
  • Cuando se tienen intolerancias o se sufre de colon irritable. Si se padecen intolerancias alimentarias o el síndrome del intestino irritable es frecuente que la flora intestinal se resienta. El consumo continuado de probióticos ayuda a evitarlo y contribuye a que los brotes sean más suaves.
  • Personas con celiaquía. Los celíacos tienen especialmente vulnerable el intestino, que se vuelve demasiado permeable cuando toman gluten. Una flora intestinal fuerte les ayudará a combatir mejor todos los síntomas de su enfermedad y a que si debido a un error consumieran algo con gluten, las consecuencias no fueran excesivamente desastrosas. Esto no quiere decir que los probióticos ayuden a tolerar el gluten, pero una flora intestinal fuerte podrá soportar mejor una agresión que una flora intestinal excesivamente debilitada.
  • Con los cambios de temperatura bruscos o de estación. Durante estas épocas diversos factores ponen a prueba a nuestro sistema inmune, sometiéndolo a un estrés que en ocasiones desencadena en un buen resfriado si nos pilla con el nivel de defensas bajo.
  • Cuando se realiza deporte intenso o prolongado. Tras realizar un ejercicio intenso y prolongado (deportes de alto rendimiento) aparece un período llamado ventana inmunológica, que puede prolongarse de 2 a 72 horas, en el que el organismo entra en un estado de inmunodepresión transitoria. Durante ese período, la capacidad de defensa del organismo está alterada, siendo más vulnerable a la entrada de virus y bacterias, y con el resultado de padecer cuadros infecciosos de mayor o menor gravedad. Los efectos agudos se pueden apreciar entre las 2 y 4 horas posteriores.

Entonces, ¿necesitan los deportistas tomar probióticos?

Diversos estudios han demostrado que el ejercicio presenta tanto aspectos beneficiosos como perjudiciales en referencia al aparato digestivo. Lo que afecta negativamente, es la intensidad en la práctica deportiva: cuanto más intensa es, más posibilidades de producir daños en la flora intestinal.

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Durante el ejercicio de alta intensidad la mucosa que recubre el tracto digestivo queda seriamente comprometida, conllevando tanto molestias digestivas, como debilitando la barrera inmunitaria lo que nos expone a contraer infecciones, sobre todo respiratorias. 

Beneficios de los probióticos en los deportistas

Hay diferentes factores que desequilibran nuestra flora intestinal, como son las dietas ricas en cereales o el consumo habitual de bollería industrial, la cual fomenta el crecimiento de patógenos.  También las dietas hiperproteicas reducen el pH del tracto digestivo y esto desequilibra nuestra fauna microbiana. Y no hay que olvidar el uso de medicamentos, como los antibióticos, los cuales arrasan la flora bacteriana, reduciendo la barrera protectora frente el crecimiento de bacterias patógenas resistentes que causan diarrea.

En los deportistas se suman otros factores como es el estrés físico y mental propio de competiciones, las dietas hiperproteicas o la hipoxia, que se produce durante el ejercicio (el flujo de sangre se desvía al corazón y los músculos, disminuyendo en las vísceras, dejándolas con menos oxígeno y nutrientes que necesitan).

Cómo incluir probióticos en nuestra dieta

Los probióticos los encontramos en diferentes alimentos como son lácteos fermentados, yogur, kefir o en algunas verduras como la col, coliflor y alimentos a base de soja. Pero también en suplementos, como son los que forman la gama FLORA de DRKU.

En los últimos años se ha investigado cómo los probióticos influyen en el rendimiento de atletas, y los primeros resultados han sido que la suplementación a base de probióticos reduce el daño de la mucosa intestinal que se produce en atletas de larga distancia y favorece al sistema inmunitario disminuyendo los síntomas digestivos y la probabilidad de contraer infecciones respiratorias, así como el número de días y la gravedad de dichas infecciones.

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Como conclusión, los probióticos podrían tener efectos positivos en el rendimiento deportivo a través de una mejora de las funciones digestiva e inmunológica del intestino, disminuyendo el riesgo de molestias gastrointestinales, infecciones y proporcionando una mejor recuperación de la fatiga.

De ahí que incluir en nuestra dieta alimentos y suplementos probióticos van a contribuir a subsanar los daños de practicar deporte de alta intensidad y evitar que nuestro ecosistema sufra daños irreversibles.

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